Un Mimo-La casa es de todos

La casa es de todos

Un huracán pasó por sus cuartos, la mesa nunca se levantó o el helado nunca desapareció del suelo. Los chicos no sienten que sea su responsabilidad limpiar y ordenar. Estos tips son para esos papás que viven ordenando:

  1. 1) Ordenar tiene recompensa

    Podemos recurrir al viejo truco de ofrecer premios a cambio de tareas. Por ejemplo el clásico “cuando limpies tu cuarto, podemos ir al parque”. O el “cuando ordenes la mesa, podés seguir jugando”.

  2. 2) Sos especialista en…

    Otra técnica que nunca falla para animarlos, es descubrir en lo que son buenos. Y darles una tarea que puedan cumplir. Por ejemplo si son meticulosos pueden ayudarnos a doblar ropa o si son ordenados a organizar los cuartos. Por supuesto, también podemos preguntarles qué prefieren hacer y ¡voilá! Especialistas.

  3. 3) Somos un equipo

    Las tareas del hogar no son sólo un quehacer, la casa es de todos ¡y tenemos que cuidarla! Podemos hacer un reparto de tareas donde todos hagamos algo. Somos un equipo y todos tenemos que disfrutar de la casa.

  4. 4) ¿Conocés este juego?

    A los chicos no hay nada que les guste más, que aprender un juego nuevo. Por eso, podemos convertir las tareas de casa en uno. Podés poner una canasta de baloncesto en el cesto de la ropa sucia, crear una canción para poner la mesa o contar historias divertidas mientras ordenan el cuarto. ¡Y harán las tareas encantados!

  5. 5) Decir, no exigir

    Tenemos que dejar los reproches a un lado. No es bueno obligarlos, para que no lo vean como algo negativo o como un castigo. Utilizando frases como “Veo que la camiseta quedó fuera del cajón…” la tendremos ordenada en un abrir y cerrar de ojos.

¿Conocés papás que luchan contra las horas de juego? Compartí estos trucos y deciles que se tomen un break.